Diseñar con IA sin perder el criterio humano
Explora opciones con herramientas generativas sin perder el encargo, la accesibilidad ni el sistema visual.

La IA puede producir muchas opciones visuales rápidamente. Sirve para explorar, pero la cantidad no es una decisión de diseño. El encargo, el público y la usabilidad deben guiar todo el proceso.
1. Define el problema antes del estilo
Explica qué debe ayudar a hacer la página, a quién va dirigida y qué contenido es obligatorio. Reúne referencias reales y explica qué funciona en cada una.
Elige una acción principal por pantalla. Una composición bonita que oculta el siguiente paso no resuelve el problema.
- Describe la tarea del usuario con palabras sencillas.
- Identifica el contenido que debe leerse bien.
- Decide qué no se debe inventar ni generar.
2. Elige una dirección y crea reglas
Genera unas pocas propuestas distintas y compáralas con el encargo: jerarquía, contraste, tono y adaptación al móvil.
Convierte la mejor dirección en una escala tipográfica, espacios, colores y componentes coherentes. Mantén el texto importante como HTML real, no dentro de una imagen.
- Elige por utilidad, no por novedad.
- Prueba el móvil desde el principio.
- Documenta las reglas reutilizables.
3. Comprueba la accesibilidad
Revisa el teclado, el foco, el contraste, las etiquetas y los textos alternativos. La referencia WCAG del W3C ayuda, pero no sustituye probar la interfaz.
Pide a alguien nuevo que complete la acción principal. Observa dónde duda y corrige la experiencia.
- ¿Se puede usar sin ratón?
- ¿Tienen sentido las descripciones de imágenes?
- ¿Funciona en una pantalla estrecha?
Empieza con una pantalla: define su trabajo, compara tres direcciones, crea reglas coherentes y prueba la acción en móvil.