Capítulo 5 · Temperatura corporal, sensación térmica y récords mundiales
Con calor y con frío
Imagina que sales a la calle
Imagina que sales a un mediodía caluroso y, horas después, a una tarde de helada. En ambos casos tu cuerpo trabaja duro para mantener estable un solo número. La temperatura corporal normal ronda los 37 grados Celsius, con un rango sano de unos 36,1 a 37,2. Un centro de control del cerebro la vigila como un termostato. Si te calientas demasiado, abre el sistema de refrigeración, y si te enfrías demasiado, enciende la calefacción. Un cambio de solo unos grados en el interior del cuerpo ya es un asunto serio. La figura de la imagen muestra las dos reacciones.
El sudor es un refrigerante
Con calor los vasos sanguíneos de la piel se dilatan y empiezas a sudar. El sudor enfría solo cuando se evapora, porque convertir un líquido en vapor le quita calor a la piel. Un litro de sudor que se evapora se lleva unos 2.400 kilojulios, cerca de 580 kilocalorías. El agotamiento por calor se nota en sudoración intensa, debilidad y náuseas: descansa a la sombra y bebe. El golpe de calor es una emergencia. La temperatura interna sube por encima de 40 grados, la persona puede estar confusa y hay que llamar a una ambulancia de inmediato.
Escalofríos y manos frías
Con frío el cuerpo hace lo contrario. Los vasos sanguíneos de la piel se estrechan, así que la sangre se queda cerca de los órganos vitales y los dedos y la nariz se ponen pálidos y fríos. Los músculos empiezan a temblar, y ese temblor rápido produce calor extra. Si la temperatura interna baja de 35 grados, se trata de hipotermia. La persona se vuelve lenta, torpe y somnolienta, y necesita calor, ropa seca y ayuda médica. La mejor protección es sencilla: vístete con capas secas y mantén el viento lejos de la piel.
Viento gélido: una sensación con fórmula
El viento se lleva la fina capa de aire caliente que hay junto a tu piel, así que el mismo frío resulta más duro. La fórmula de sensación térmica por viento, usada en Norteamérica y en el Reino Unido, es Tsv = 13,12 + 0,6215 T − 11,37 v^0,16 + 0,3965 T v^0,16, con T en grados Celsius y v en kilómetros por hora. Ejemplo resuelto: T = −10 y v = 30 dan unos −20. Es decir, una helada de −10 con un viento de 30 km/h roba calor como −20 con aire en calma. La fórmula está pensada para aire a 10 grados o menos y viento de más de 4,8 km/h.
Humedad: cuando el calor se pega
Con tiempo caluroso el peligro crece con la humedad. El aire húmedo absorbe mal el sudor, así que el sistema de refrigeración rinde peor. Los servicios meteorológicos publican un índice de calor para esta sensación. Por ejemplo, 32 grados con un 70 por ciento de humedad se sienten como unos 40 grados. Cambia la temperatura, el viento y la humedad en el laboratorio y mira qué hace el cuerpo. Recuerda que la sensación térmica por viento y el índice de calor describen cómo lo notan las personas, no la temperatura que marca un termómetro.
Los lugares récord
El aire más frío que se ha medido jamás en la Tierra fue de −89,2 grados Celsius, en la estación Vostok de la Antártida el 21 de julio de 1983. En cuanto al más caliente, el libro de récords recoge 56,7 grados en Furnace Creek, en el Valle de la Muerte (EE. UU.), el 10 de julio de 1913. Este valor se discute: algunos investigadores creen que la medición antigua fue demasiado alta. Ambos extremos están muy fuera del rango cómodo del cuerpo humano, y las personas solo sobreviven allí con ropa especial, refugio y cuidado.
En cifras
- ≈ 37 °C
- temperatura corporal normal, rango 36,1–37,2
- −89,2 °C
- la temperatura del aire más baja, Vostok, 1983
- 56,7 °C
- calor récord, Valle de la Muerte, 1913 (en duda)